Gestión y fidelización de clientes
Gestiona a tus clientes eficientemente y crea estrategias para mejorar tus relaciones comerciales.
Descubre másUn embudo de ventas, también conocido como funnel de ventas, es una representación visual del proceso por el que pasa un cliente potencial, desde el primer contacto con tu marca hasta que finalmente realiza una compra. Se llama “embudo” porque, en la parte superior hay una gran cantidad de personas que se sienten atraídas por tu negocio, pero a medida que avanzan por las diferentes etapas, el número disminuye, hasta que un grupo más reducido llega al final y se convierte en cliente.
Diseñar un embudo de ventas bien planificado y definido puede ayudarte a:
El embudo de ventas requiere de ciertos componentes que ayuden a gestionar de manera oportuna cada trato u oportunidad de venta.
Es la persona o empresa que muestra interés en algún producto o servicio. Puede llegar por distintos canales como:
Registrar la fecha del primer contacto es clave para llevar un buen seguimiento desde el inicio y no perder oportunidades por falta de control.
Son las fases que recorre un prospecto desde que conoce la empresa hasta que se convierte en cliente. Estas etapas deben de estar bien definidas y alineadas al proceso real de ventas, evitando pasos innecesarios o genéricos.
Son las tareas que ayudan a avanzar cada trato u oportunidad de venta dentro del embudo de ventas. Por ejemplo:
Cuanto más claras y bien definidas esten las actividades, mayor será el control sobre el proceso y las posibilidades de concretar la venta.
Cada trato o prospecto debe tener una persona asignada que se encargue de su seguimiento. Normalmente suelen ser vendedores, ejecutivos de cuentas, o miembros del equipo de atención a clientes.
Registrar cada avance o interacción con un prospecto es clave para no perder el contexto del proceso. La bitácora es un historial actualizado que permite conocer todas las actividades realizadas y ayuda a otorgar un seguimiento completamente personalizado.
Asignar un nivel de prioridad a cada prospecto o trato es importante para enfocar los esfuerzos en las oportunidades más urgentes. No todos los prospectos tienen el mismo nivel de interés ni de urgencia, y saber identificarlos ayuda a organizar mejor los tiempos del equipo y aumentar las probabilidades de cerrar los tratos más atractivos para la empresa.
Aunque es recomendable que cada empresa personalice su embudo de ventas de acuerdo a su proceso comercial interno, existen etapas predefinidas que suelen estar presentes en todos los embudos.
Al ser la primera etapa del embudo de ventas, su objetivo es captar la atención de personas o empresas que aún no han descubierto la marca o el producto, pero tiene una necesidad o problema que busca resolver. En esta etapa no se busca vender de inmediato, sino generar curiosidad y lograr un primer contacto efectivo.
Las estrategias comunes incluyen marketing de contenidos, publicidad en redes sociales, SEO y eventos.
En esta fase, los clientes potenciales ya han mostrado interés en la marca y están evaluando diferentes opciones para resolver su problema. El objetivo es proporcionarles información más detallada y relevante para que consideren la solución. Se pueden usar tácticas como webinars, demostraciones de productos, estudios de caso y correos electrónicos personalizados.
Una vez que el prospecto ha recibido la información sobre tu producto o servicio, comienza la fase de evaluación. En este momento, es crucial destacar las ventajas competitivas, así como presentar casos de éxito o testimonios.
A partir de aquí, el seguimiento debe ser más cercano y personalizado para influir efectivamente en su decisión de compra.
El prospecto ya cuenta con toda la información necesaria y está listo para comprar, pero aún necesita una razón extra para concretar la operación. Aquí es donde se pueden ajustar precios en las cotizaciones, ofrecer descuentos, pruebas gratuitas o demostraciones especiales.
En esta fase, la rapidez de respuesta y la calidad de la atención son claves para ganar al prospecto antes que otras propuestas.
Una vez que la información ha persuadido al cliente, el prospecto se convierte en un cliente activo. En esta fase, la venta se concreta, dando inicio formalmente a una relación comercial.
Si bien esto representa el cierre del proceso de ventas, también marca el comienzo de una nueva etapa centrada en la fidelización y el seguimiento postventa.
Desde el módulo de CRM > Embudo de Ventas puedes personalizar las etapas del embudo según tus necesidades. El sistema incluye etapas predeterminadas que puedes editar, eliminar o agregar para adaptar tu proceso comercial, logrando así un embudo de ventas completamente a la medida de tu negocio.
Cada etapa es configurable, permitiéndote nombrar y mover los tratos según progresan en el ciclo de ventas. De esta manera, podrás tener una visión clara del rendimiento comercial de tu empresa.